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Principales obras del Islam en la Península Ibérica

El arte musulmán andalusí se desarolló según los cánones religiosos, las influencias orientales y la propia personalidad de los artistas anónimos de Al – Andalus, influencias muchas veces por tecnicas o motivos constructivos y decorativos pre-musulmanes.
El arte islámico encuentra en España su más perfecta evolución. Al –Andalus tuvo una gran capacidad de síntesis de las realizaciones concretas de este arte.
Los edificios mejor conservados son las mezquitas y los palacios. Los elementos arquitectónicos que fundamentalmente utilizaron para su construcción fueron:
• la columna
• el arco, preferentemente de herradura (de posible y discutido origen hispanovisigodo) que alcanzó una rica variedad (apuntado, lobulado …)
• la bóveda (de arista, nervada)
• la cúpula (gallonada), aunque los andalusíes prefirieron la cubierta de madera, con yeserías.
Aparte de los materiales nobles, como mármol y piedra, usaron la madera, el ladrillo y el yeso, lo que les permitió amplias aperturas y la sensación estetica de una arquitectura ágil, poco pesada. En los palacios supieron coordinar maravillosamente los espacios habitables con los espacios abiertos en forma de jardines, patios con estanques o fuentes, etc.
Los motivos decorativos de los edificios son casi exclusivamente geometricos (alicatado), vegetales (ataurique) o de escritura (cúfica) por cuanto el Corán prohibe las representaciones humanas.

Etapas del arte de Al – Andalus:
Hay tres grandes etapas con los edificios más representativos:
1. ETAPA CALIFAL con la Mezquita de Córdoba;
2. ETAPA TAIFA y ALMOHADE con Giralda (Sevilla), palacio de Ajafería (Zaragoza) y la Torre de Oro (Sevilla);
3. ETAPA GRANADINA con el Palacio de la Alhambra.

1. El Emirato de Córdoba, mientras estuvo sometido al Califa de Damasco (hasta el 755), se hallaba un proceso de consolidación y no ofrece para la historia del arte (islámico) interes alguno. Fue con ocasión de las luchas entre los ultimos Omeyas y los Abbasidas, cuando el único miembro de la familia Omeya que pudo escapar del exterminio, se instaló en España. Se inicia así lo que algunos historiadores han llamado “FICCIÓN CALIFAL”, pues Abd Al – Rahmán I, como musulmán, estaba sometido a la autoridad espiritual y politica del nuevo califa de Bagdad, pero de hecho actuó de forma independiente (Emirato Independiente 756 – 912)

La mezquita de Córdoba:
Con Abd Al – Rahman I (756 – 788) comienza una de las obras supremas de la arquitectura hispano – musulmana y de todo el arte islámico: la mezquita de Córdoba. Sus sucesores en el Emirato y desde el 912 en el Califato fueron ampliando su recinto, para dar cabida a una población cada vez más numerosa, mientras hacían construir sus lujosas residencias. Mezquitas y palacios serán los máximos exponentes del arte islámico cordobes, que aceptó desde el primer momento elementos hispanorromanos (aparejos romanos de soga y tizón); y sobre todo visigodos, especialmente el arco de herradura, ahora más cerrado y enmarcado con una moldura denominada alfiz.

En el año 786 Abd Al – Rahmán I ordenó la edificación de la mezquita se demolió la iglesia cristiana San Vicente, pero se aprovecharon varios tramos de muros y numerosas columnas visigóticas e incluso romanas.
En los primeros años de ocupación el recinto de la basílica de San Vicente la compartieron con los cristianos.
El interior de la mezquita estaba formado por una serie de arcadas con arcos de herradura y, para una mayor resistencia, se pusieron sobre estas arcadas otra serie de arcos circundados, todos construidos de piedra y ladrillo, dispuestos de manera alternante.

Para resolver el problema de la altura y la luminosidad, se sobrepusieron a las columnas unos pilares, desarrollándose así un bello entramado de arcos de herradura y de medio punto, de un efecto visual complejo y fascinante. Sus calidades decorativas se realizan mediante la alternancia de las dovelas (de colores rojo y blanco o bien de materiales, piedra y ladrillo, efecto cuyo antecedente era el acueducto romano de los Milagros de Merida). Las 120 de columnas de mármol de color oscuro dividen la mezquita en 11 naves perpendiculares a la gibla, que mira al sur en vez de hacerlo al Oriente (La Meca), orientación peculiar de las mezquitas hispano – musulmanas. Hay 11 naves transversales y 11 longitudinales. Los capiteles usados son de Corintio, románicos y, en parte, visigodos. El santuario (mihrab) al sur y el patio con la torre (assoma) al norte, completaban la primera parte de este templo de culto musulmán.

Abd Al – Rahmán II (833 – 848) amplió la longitud de las naves hacia el lado meridional mientras que en tiempos del emir Muhuammad I se construyó la puerta de San Esteban. Ya en epoca califal, a Abd Al – Rahmán III se debe la ampliación del patio y la erección del minarete (en la actualidad encerrado en la torre campanario del siglo XVI).

Abd Al – Rahmán III (961 – 969), en el año 961 hace un nuevo añadir, hacia el sur, perforando el muro y construyendo arcos de separación. El fue el promotor de la más importante de las reformas, por cuyo efecto alcanzó la mezquita sus más bellos y peculiares perfiles. No sólo fue ampliada la longitud de sus naves, sino que sobre todo se construyó el actual mihrab (o antesala) y la maxura con su extraordinaria cúpula (anticipo de realizaciones cristiano – góticas), decorado todo con mosaicos (vidriados) bizantinos de tema epigráfico (cúfica) y vegetal (ataurique). Capiteles y arcos son típicamente cordobeses (de aquella epoca). Se combinan ineditos arcos polilobulados, que se entrecruzan y superponen en el aire. Todas las columnas, 145 ahora, son de mármol, alternando rojo con azul, sin bases y con capiteles de Corintio y compozites (arq.) estilizados, con volutas lisas. Los arcos polilobulados aquí se encuentraban por primera vez en Europa. El problema de la luz se resolvió con una linterna que se hizo en la bóveda central, al principio de un nuevo añadir (hoy la cúpula de Villaviciosa) y otra al lado opuesto de la nave central (en frente del mihrab) y otras dos cerca de esta, siendo todas cubiertas por cúpulas de construcción típica árabe, es decir formadas por crucería de arcos paralelos, dos con dos, dejando siempre el centro libre (un espacio poligonal en su casquete).
“La decoración del santuario” – dice M. Bertraux, el conocido historiador del arte español – “es el resultado del esplendor del Oriente, en una epoca en que la Europa Cristiana se hallaba perdida en niebla …” o “ el Santuario de la Mezquita de Córdoba resulta ser un monumento sin par y es el único que, en una realidad sólida e intacta, nos da la visión del esplendor perdido de Bagdad.”

A fines del año 987 (todavia el siglo X), Al Mansur, respetando el plan inicial, aumentó el numero de naves, añadiendo en esta ocasión al lado oriental otras ocho, con lo que totalizan 19, lo que ocasionó la perdida de la posición central que tenía el mihrab. Fue la ampliación más importante: 2/3 de lo ya construido. Eso dió una capacidad superior a las 25 mil personas.
Para la simetría, frente a los arcos de separación de entre las partes anteriores, se pone una serie de columnas para consolidar el muro y para ornamentos y, en la fachada hacia el patio de las abluciones, se construyen los mismos arcos que en la primera estructura de la mezquita (la de Abd Al – Rahmán I). La relación entre esta construcción y las anteriores se hace por medio de los arcos de herradura, grandes y dobles y con la parte primitiva, mediante los arcos lobulados.
En líneas generales, las casi 800 columnas de esta grande mezquita, debido a la grande perspectiva diagonal, dan la impresión de un bosque sin fin; los arcos se suceden unos tras otros, hasta perderse de la vista, sin dejar verse los muros que cerran esta construcción.
Existe aquí una grande variedad de elementos decorativos, geometricos, vegetales o de escritura, que se puede observar entre las arquerías ciegas de herradura de la puerta de la mezquita, en la cúpula de la antesala del mihrab o en los tejidos existentes.
Muy cerca de Córdoba, a Medina (Azahrah) se encontraba la residencia de los soberanos árabes, palacio y ciudad de “Las mil y una noches”, construido por Abd Al – Rahmán II. Las últimas excavaciones han descubierto ornamentos y decoraciones de una riqueza y variedad que superan todo lo que, hasta hoy, la mente humana hubiera podido crear.
La mezquita cordobesa marcó su impacto en la mezquita de Kairuán (Túnez) construida a partir del año 836, y en la de Ibn Tulun(Egipto).

http://es.youtube.com/watch?v=u2Np9RaUMoQ

Otros edificios de la epoca califal cordobesa:

Los califas cordobeses se hicieron construir lujosas residencias que nos permiten valorar los logros de la arquitectura civil hispano – musulmana. Los restos más destacados pertenecen al Palacio de Medina Azzahara, próximo a Córdoba, mandado construir por Abd Al – Rahmán III para la favorita de ese nombre y que según las crónicas coetáneas encerraba una deslumbrante riqueza. Las excavaciones confirman esa descripción .
La afiligranada decoración a trepano (de los capiteles y basas) y con bellísimos elementos vegetales es muestra de la deslumbrante belleza de este suntuoso palacio.
De la epoca final del califato es la interesante mezquita toledana de Bab –
el – Mardum, desde el siglo XII iglesia cristiana con el nombre de El Crito de la Luz. Sobre una planta cuadrada se acoplan unas bóvedas de crucería de estirpe cordobesa. Esta mezquita toledana esta construida enteramente de ladrillo y tiene mucha influencia bizantina. En interior, cuatro columnas que parecen visigodas y arcos de herradura, con nueve cuadrados, con bóvedas de nervios, exceptuando la cúpula central que es octogonal determinadas de arcos a medio punto (en las esquinas del cuadrado).


2. El arte en el período de los REINOS DE TAIFAS:

A la muerte de Al – Mansur el Califato quedó desintegrado y la unidad política anterior es sustituida por la fragmentación que representan los diversos reinos de Taifas que sin cortar con el poder económico que había detentado el Califato, pretenden sin embargo seguir sus fastuosos gustos artísticos. Con materiales pobres se aspira a aparentar una riqueza decorativa externa, ya no era posible la generación de nuevos y vigorosos resultados arquitectónicos. La complicación de los arcos alza un grado de paroxismo barroco. La Aljafería de Zaragoza es buena prueba de la inusitada complicación de elementos (fondos de atauriques sobre los que se dibujan arcos de los trazados más complejos y mistificados). Este Palacio partenecia a la familia Beni – Hud. Hoy día, en parte arruinado y reconstruido, sigue guardando hermosos ornamentos y atauriques. A la epoca de los Taifas partenecen otros edificios de interes, tales como los Alcazabas de Málaga, Almería y Granada, todas ellas adecuadas a su función de fortalezas que albergaban la vivienda del gobernador y acuartelamiento de las guarniciones. Una pieza de particular interes son las salas destinadas a baños como el Bañuelo del recinto granadino o los baños de Baza y Palma de Mallorca. El Bañuelo de Granada (de 1060) son los baños árabes públicos.

ALMORÁVIDES Y ALMOHADES:

El arte de los almorávides:

La rivalidad entre los distintos reyezuelos taifas propició la presencia en Al – Andalus de los almorávides, pueblo bereber que dominaba el Magreb. Su poderío militar logró construir en extenso reino al incorporar las tierras del sur de la Península Iberica, que permanencieron ocupadas por ellos de 1075 a 1146. Desde el punto de vista religioso, pretendieron una reforma basada en una interpretación mas ortodoxa de la fe musulmana.
Aunque la invación almorávide supuso un corte en la evolución cultural protagonizada por la monarquía cordobesa sin embargo permitió la entrada de algunos rasgos estilísticos de notable transcendencia:
 los mocárabes, aunque habían sido utilizados con anterioridad, son un característico elemento decorativo del gusto almorávide y se dispone de modo de estalactitas que bajan de la bóveda y suelen presentar forma de lazo o prisma;
 el arco usado es el de cortina formado por dos porciones de circunferencia con centros exteriores y que se cruzan en la clave formando ángulo;
 el alfiz (moldura) suele cortar el arco por sus lados;
 las bóvedas presentan nervaduras cada vez más finas;
 los pilares van sustituyendo progresivamente a las columnas;
Los constructores almorávides logran su obra más conseguida en la Mezquita de Tremecen (Argelia) digna continuación de le herencia cordobesa. Se corona con una bóveda cuyos nervios, según costumbre musulmana, no se cruzan en el centro y cuyos plementos se hallan perforados dando lugar a una hermosa y fantástica bóveda calada. Además deben citarse las mezquitas de Fez y Marraquex, ambas en Marruecos.
En España se reconocen como almorávides las ruinas del castillejo de Monteagudo (Murcia), nuevo tipo de residencia en el que cobran especial relieve los jardines, fuentes y estanques.

Realizaciones artisticos de los almohades:

El dominio almohade reconstruyó de nuevo la unidad y difundió un exigente ideal religioso que tuvo repercusiones en el arte. Como en el caso almorávide, la superioridad cultural cordobesa se tradujo en un importante influjo en las realizaciones almohades. Caracteriza a este arte el uso de una abundante decoración que llega a enmascarar el nítido esquema constructivo empleado. Los paños de sebka y sus peculiares redes de rombos cubren los espacios lisos, mientras que los vanos encerrados entre los arcos se ven complicados con elementos colgantes que arrebatan a aquellos su misión constructiva. El uso de la cerámica vidriada, los mocárabes el arco de herradura apuntado así como la preferencia del pilar cuadrado sobre la columna, son diversos rasgos que los almohades conservan de sus predecesores almorávides.
Como monumentos más representativos deben señalarse las Mezquitas de Kutubiya( Marraquex) obra de fines del XII, la de Hassan(Rabat) y en España la de Sevilla, ciudad que fue dotada de un gran mezquita de la que tan sólo quedan el minarete – la Giralda – terminada en la última decada del siglo XII y algunos arcos del llamado Patio de los Naranjos. Hoy día, la torre Giralda está ligada a la catedral. Está enteramente construida de ladrillo y fue empezada en 1171, al lado de la mezquita. Su arquitecto se llamaba Ahmed Ben – Basso, seguido por Ali de Gomara, que la terminó en 1197. Giralda es una torre cuadrada con dos partes: la de abajo, la más grande y original con hermosas ventanas y ornamentos, y la de arriba que fue añadida en el año 1568, en el estilo de Renacimiento. En el interior, una barandilla conduce hacia la punta de la torre. Otro minarete árabe de Sevilla está ligado a la iglesia de San Marcos.
Otro género de edificios almohades que deben considerarse son los fortificaciones. Frecuentemente se organizaban dobles murallas, llamándose barbacana la situada al exterior, y en la que se intercalaban algunas torres avanzadas con el objeto de vigilar lugares estrategicos tales como puentes o puertas de acceso; estas torres podían colocarse incluso con independencia de la línea amurallada y se llamaban albarranas, de las que es ejemplo bellísimo la sevillana Torre de Oro (1220). Fue la última construcción árabe en Sevilla (llamada “Bordh – ed – Deheb”).
El Alcázar de Sevilla, residencia del Imperio Almohade, ha sido reconstruido por el rey Pedro el Cruel. Quedó de aquella época el “patio del yeso”, rectangular y con un pórtico con arcos lobulados. Cada lado tiene un arco central grande y tres laterales menores; se parecen a los de Giralda. Un otro patio, el de Banderas, tiene un cuarto cubierto con una bóveda de nervios en crucería, que forma un polígono estrellado. Sobre el centro que queda libre se alza una pequeña cúpula mocárabe, entre las primeras en la arquitectura española.

Otras construcciones árabes son (en España):

• el castillo de Alcazaba, de Almería
• el Alcázar de Badajoz, con su torre octogonal, parecida a la Torre de Oro
• el Alcázar de Monteagudo (Murcia) – de la primera mitad del siglo XII; hoy arruinado
• el castillo de Alcalá de Guadaira

En Toledo, de la epoca almohade, es Santa María la Blanca, sinagoga construida, según un epígrafo, por Rabi Iosef – Aben – Iosef , el hijo de Sosan y el ministre del rey Alfonso VIII. Ha sido terminada antes de 1200. El plano está dividido en 5 naves por medio de arcos de herradura, sostenidas por pilares octogonales de dovela. Los más interesantes son los capiteles cincelados.


3. EL ARTE NAZARI:
Principales características:


La severa derrota almohade en las Navas de Tolosa (1212) evidenció el empuje incontestable de los reinos cristianos y resquebrajó el poder musulmán, dividiendolo en nuevos reinos Taifas, de los que el de los nazaríes de Granada a partir de 1238 fue el más rico y poderoso. En sus dominios surgieron algunas de las obras artisticas más sobresaliendes del arte islámico, que constituyen a su vez las últimas muestras del magnífico arte hispano - musulmán. Es común a los edificios nazaríes la sobriedad de los exteriores mientras una profusa decoración ornamenta los interiores, se emplean materiales pobres, la mampostería y el tapial; es excepción el arco de herradura, sustituido por el arco peraltado de silueta acompanada, y el resto de formas mixtilíneas revelan la función puramente ornamental de los arcos granadinos; las columnas presentan fuste cilíndrico; los socorridos capiteles corintios son sustituidos por modelos llenos de originalidad, con dos cuerpos, uno cilíndrico con decoración de cintas y otro sobrepuesto, de forma cúbica y frecuente incorporación de mocárabes; la cerámica de tipo alicatado recubre las partes bajas o zócalos de las estancias, siendo más tarde utilizado generosamente el azulajo; aportación de intenso efecto decorativo es el empleo de bóvedas de mocárabes.

La Alhambra y otros monumentos:

A la largo del siglo XIV fueron construidas las edificaciones de más alto interes que constituyen el conjunto de la Alhambra, palacio y fortaleza que consigue una peculiar asimilación al paisaje circundante. Consta de un sinfín de variadas dependencias, unas destinadas a funciones militares (Alcazaba, torres, murallas, etc.), otras a habitación de un sinnúmero de servidores, sobre todo residencia del soberano y haren familiar (Sala de las Dos Hermanas, Mirador de Lindaraja, Torre de la Cautiva); otros espacios son zonas de carácter público y oficial (Sala de audiencias). Todo este rico complejo es fruto de la labor constructiva de varios reyes granadinos. El palacio o Cuarto de Comares se debió a Yúsuf I (1334 – 1354) y son piezas magistrales el Salón del Trono y el Patio de los Arrayanes; El Cuarto de los Leones corresponde a Mohamed V (1354 – 1391) y en el sobresalen la Sala de Abencerrajes con su incomparable bóveda de mocárabes, la Sala de las Dos Hermanas y los Jardines de El Portal.
Los monarcas granadinos poseían una residencia veraniega situada en frente de la Alhambra. Es el recinto llamado Generalife, en el que los jardines, estanques y huertas alcanzan su máximo y esplendoroso desarollo. Por último es necesario agregar algunos otros ejemplos de arte nazarí, tales como algunas partes de la Mezquita del Albaicín o el cuarto real de Santo Domingo, que era una torre del recinto defensivo, ambos en Granada, así como la Mezquita de Ronda(Málaga). Tambien debe anotarse que el influjo artístico granadino se hizo presente en diferentes mezquitas y madrazas del Norte de África, prolongando su inegalable huella incluso hasta el siglo XVI. Tal es el caso de la Mezquita de los Kairuaníes (Fez) que sigue muy de cerca el granadino Patio de los Leones.
El arte nazarí no tiene la solidez estructural, funcional del califal, ni tampoco del almohade, pero les supera en delicateza y fantasía ornamental. Además, este arte ejerció definitiva influencia en el arte mudejar hispano.

3. ESCULTURA:

Los árabes no conocían la escultura, pero sabían decorar con ornamentos en relieve plano o pintado. Además, al lado de los elementos geometricos, usaban sus ornamentos llamados “arabescos”: hojas de helecho u otras plantas, que, cada vez más estilizadas, se cruzaban en todas partes y cubrían las partes del dibujo geometrico. A estos se añade la escritura árabe combinada, que resulta ser ornamento.
Usan muchos colores, como blanco, azul y rojo, que dan un arte decorativo armonioso y maravilloso.

PERVIVENCIA DEL ARTE:

La influencia del arte musulmán andalusí pervivió a traves del arte mozárabe, que al trasladarse a los reinos cristianos del norte influyó en los orígenes del románico y en el mudejar, arte de hábiles albañiles musulmanes que trabajaron hasta el siglo XVI en la España cristiana.

http://clio.rediris.es/fichas/arteislam/islam1.htm

http://cvc.cervantes.es/actcult/mezquita_cordoba/indice.htm

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elementos de la estética árabe y sus características

Arte islámico. Orígenes y características:
Dos rasgos dominantes del arte y la arquitectura islámicas, la importancia de la decoración caligráfica y la composición espacial de la mezquita, estuvieron íntimamente ligados a la doctrina islámica y se desarrollaron en los primeros tiempos de su religión. En Medina, Mahoma reunió a un grupo de creyentes para celebrar la oración comunitaria. La casa de Mahoma consistía en un recinto cuadrado de muros de adobe abierto a un patio, rematado por un soportal o cobertizo en el lado sur. En el muro oriental se levantaron las habitaciones de las mujeres del Profeta, volcadas hacia el patio, donde se reunían los fieles para orar bajo las directrices de Mahoma, que se subía en un estrado para dirigirles. En esta disposición se ha querido establecer el origen de las futuras mezquitas, que suelen presentar un patio interior (sahn) rodeado de pórticos (riwaqs) y un espacio cubierto (haram), articulado mediante naves de columnas y delimitado por la quibla, el muro que señala la dirección de La Meca.

Influencias del arte islámico: Los primeros seguidores de Mahoma fueron pueblos nómadas procedentes de la península Arábiga, con escasas tradiciones artísticas, en contraste de los imperios que conquistaron posteriormente. A medida que se expandió, el islam asimiló las distintas tradiciones culturales y artísticas de los pueblos sometidos, instaurando así un estilo artístico propio, que varía de acuerdo con las diversas áreas climáticas o los materiales disponibles. Algunos motivos adaptados de otras culturas se convirtieron en temas universales del mundo islámico. El arte islámico evolucionó a partir de muchas fuentes, como las romanas, paleocristianas o bizantinas, que se entremezclaron en su primera arquitectura, el arte persa Sasánida y los estilos del centro de Asia, incorporados a través de las incursiones turcas y mongolas. El arte chino constituyó un ingrediente esencial de la pintura, la cerámica y las artes textiles.

Arquitectura:
El escaso ritual del culto islámico dio lugar a dos tipologías de carácter religioso: la mezquita (masjid), recinto donde la comunidad se reúne para orar, y la madrasa o escuela coránica. Dentro de la arquitectura civil destacan los palacios, los caravasares y las ciudades, en las que se consiguió un planeamiento racionalizado de acuerdo con las canalizaciones de agua y la protección frente al calor. Otro edificio importante en el islam es el mausoleo, enterramiento de un gobernante y símbolo de su poder terrenal. Todos estos edificios religiosos y seculares tienen numerosos elementos estructurales y decorativos en común. Mezquitas El muro de la quibla indica la dirección hacia la que los musulmanes deben dirigir su oración, la ciudad santa de La Meca. Para diferenciarla del resto de las paredes del templo se abre en ella un pequeño ábside o nicho llamado mihrab, similar al altar cristiano pero sin su contenido simbólico. El resto de las sala de oración es un espacio techado indiferenciado, dividido en ocasiones por series de arquerías sobre columnas, paralelas o transversales al muro de la quibla. Esta disposición, heredada de las basílicas paleocristianas y transformada por el culto musulmán en la tipología conocida como mezquita hipóstila, evita las articulaciones espaciales jerarquizadas, características de sus antecesoras cristianas. Otra de las novedades de estas salas hipóstilas es su capacidad para crecer indefinidamente, como en el caso de la mezquita de Córdoba (España, siglos VIII-X), ampliada en numerosas ocasiones debido al aumento de la población. PatioLas mezquitas, sin embargo, mantuvieron la concepción primitiva del rezo al aire libre, en un patio rodeado de soportales que proporcionaban sombra a los fieles. Por ello la sala de oración permaneció como un espacio abierto al patio o sahn, que siguió siendo un elemento importante del conjunto, a menudo con igual o mayor superficie que la zona cubierta. En algunos casos como en las mezquitas de Córdoba o Sevilla (España) el sahn imitaba la configuración interior por medio de filas de naranjos alineados y a la misma distancia que las columnas de la sala adyacente. Además, en el patio solían aparecer dos elementos característicos: la fuente para las abluciones (sabial) y la torre para llamar a la oración, el alminar o minarete.

Minarete Minarete:En los primeros tiempos no existía el alminar, de modo que los fieles se reunían para orar sin necesidad de una llamada previa. Sin embargo, debido al aumento de la congregación, se acabó instituyendo la llamada de un muecín, a viva voz, desde la cubierta más alta del edificio. La Gran Mezquita Omeya de Damasco (705-715) es el primer ejemplo que presenta una torre o minarete, situada en una de las esquinas del patio, para realizar esta función.
Cúpula: Las cúpulas, un elemento importante de la arquitectura islámica, proceden de la arquitectura Sasánida y de las tradiciones paleocristianas. La primera mezquita monumental se conoce con el nombre de cúpula de la Roca (Jerusalén, finales del siglo VII), un espacio centralizado de planta octogonal rodeado por dos deambulatorios y cubierto por una gran cúpula. Su composición deriva de la arquitectura romana, probablemente de la mezquita del Santo Sepulcro (siglo IV) en Jerusalén. La mezquita de la Roca está decorada con mosaicos coloristas, tanto en su interior como en el exterior y alberga la piedra desde la que, según la tradición musulmana, Mahoma ascendió al cielo. El mausoleo, construido a principios del siglo X, para el gobernador de Bujoro, en Asia Central, es otro ejemplo de gran relevancia arquitectónica. Este edificio cuadrado de ladrillo posee una cúpula sobre trompas (pequeños arcos que hacen de puente en los ángulos del cuadrado para facilitar la transición hacia el espacio circular de la cubierta), derivadas del Irán Sasánida en lugar de las tradicionales pechinas (secciones esféricas triangulares) propias de la arquitectura bizantina.Bajo los otomanos las mezquitas se construyen siguiendo la tradición bizantina. De este modo, la magnífica mezquita de Selimiya (1569-1574) en Edirne (Turquía), obra del arquitecto turco Sinan, posee una colosal cúpula precedida por un patio porticado, donde se multiplican las pequeñas cúpulas y semicúpulas. La composición es similar a la de la basílica de Santa Sofía en Constantinopla (actual Estambul, Turquía), el ejemplo más significativo de la arquitectura bizantina, que luego fue convertida en mezquita. Esta forma -que Sinan también empleó en la mezquita de Solimán- influyó en el diseño de otras mezquitas de Oriente Próximo y la India. Iwan En las mezquitas Abasíes de Irak, aunque se mantiene la tipología hipóstila siria, se va imponiendo el modelo formado por un patio central al que comunican los diversos iwanes o salas abovedadas que se abren a través de grandes arcos. Esta disposición tiene su origen en la arquitectura del Irán Sasánida.
Arco apuntado:Aunque el arco de herradura está estrechamente ligado a la arquitectura islámica, su origen se remonta al Imperio romano. Los visigodos de la península Ibérica lo emplean en numerosas ocasiones, y sus invasores Omeyas lo adaptaron finalmente para las construcciones musulmanas. Otro de los arcos empleados por los arquitectos islámicos fue el apuntado, de origen sirio-romano y también recogido por la dinastía Omeya, aunque más tarde se difundió por el califato de Bagdad. Desde allí se transmitió hacia África, y los pueblos bereberes del Atlas lo exportaron hacia sus territorios españoles, donde se conservó entre los artífices mudéjares que, a su vez, extendieron su empleo por Latinoamérica.
Mimbar y maqsura:El mimbar o púlpito se utilizó por primera vez en la mezquita de Medina. Al principio se empleaba como estrado, pero pronto se convirtió en un verdadero púlpito para la predicación del imán. Otro de los elementos característicos de las mezquitas es la maqsura, un espacio acotado por arquerías situado delante del mihrab y decorado con mayor riqueza. Es un ámbito destinado a los gobernantes de la comunidad con el fin de protegerles de sus enemigos, especialmente después de que varios de los primeros califas fueran asesinados por la espalda durante la oración. Madrasas Bajo los Abasíes se introdujo en Irán una nueva tipología de edificio religioso, la madrasa o seminario religioso. Su forma, basada en la arquitectura Sasánida, dio lugar a un nuevo tipo de mezquita que se difundió rápidamente por numerosos países. La madrasa y la mezquita-madrasa están configuradas por iwanes, es decir, salas emplazadas en los ejes de un rectángulo que se abren con grandes arcos a un patio central. Las madrasas suelen disponer de habitaciones en torno al patio dedicadas al estudio o a los dormitorios de los estudiantes. En algunos edificios del último periodo, el patio está cubierto por una gran cúpula. A partir del siglo XI fueron elegidos por califas y emires para construir sus mausoleos. La mezquita del Viernes (donde se congrega el mayor número de fieles de una ciudad) de Ispahan (siglo XI, Irán), es el primer ejemplo de mezquita-madrasa. En este edificio, como en muchas tumbas del mismo periodo, aparece la decoración a base de mocárabes, especie de estalactitas o formas prismáticas que penden de las bóvedas o arcos. Entre los ejemplos tardíos de mezquita madrasa destacan, también en Ispahan, la Masjid-i-Sha, en la que el iwan principal está coronado por una elevada cúpula apuntada y la Lutfullah, con otra cúpula recubierta con espléndidos azulejos.

Arquitectura civil: Durante la época de los Omeyas y primeros Abasíes, los príncipes de las familias construyeron varios palacios en el desierto de Siria e Irak. Algunos de ellos estaban rodeados por terrenos de caza -como los de los últimos reyes Sasánidas- y otros disponían de baños abovedados derivados de la arquitectura tardorromana, que también se aprecia en su empleo como villas o explotaciones agrícolas. Por ello, estos palacios supusieron una síntesis entre las tradiciones orientales y occidentales, característica del primer arte islámico. Al mismo tiempo demostraban una cierta libertad frente a las recomendaciones contra el arte figurativo, que no llegaban a alcanzar connotaciones prohibitivas en el Corán pero sí en los hadit (tradiciones orales) del siglo IX. Los palacios Omeyas estaban decorados con mosaicos, pinturas murales y estucos, representando animales, escenas cortesanas o al propio califa. Esta decoración deriva en gran medida de la tradición Sasánida.En el periodo medio, el mundo islámico produjo los mejores frutos de su civilización urbana. Con la invasión de los mongoles, no obstante, muchas ciudades fueron destruidas o reducidas a pueblos, y se perdieron los ingeniosos sistemas hidráulicos que las permitían existir. Bajo los Abasíes se fundó en medio del desierto, cerca de Bagdad, una ciudad administrativa llamada Samarra, que no llegó a terminarse. Samarra ocupaba una extensión de 175 hectáreas rodeada por una enorme muralla, contaba con jardines, palacios, edificios administrativos, una mezquita, baños y cuarteles. Los edificios residenciales estaban decorados con pinturas figurativas, pero los motivos ornamentales más delicados están tallados en estuco, siguiendo esquemas geométricos de origen turco. Todas estas ciudades de nueva planta, como Samarra, El-Fustat (cerca de El Cairo y conocida por excavaciones) o Medinat al-Zahara, cuentan con importantes infraestructuras como acueductos y redes de alcantarillado. Otro de estos palacios-ciudades del mundo islámico fue la ya citada Medinat al-Zahara en las cercanías de Córdoba (España), edificada por el primer califa cordobés Abd-al-Rahman III de la dinastía Omeya huida desde Siria hasta al-Andalus y destruida por las tribus bereberes en el siglo XI. Patio de los Leones, Granada La tradición islámica de los palacios-ciudades se mantuvo en el norte de África, en Estambul, donde los turcos otomanos comenzaron en 1454 la construcción del palacio Topkapi, y en el reino Nazarí de Granada (España), con el magistral palacio de la Alhambra. El conjunto de la Alhambra está formado por un fortaleza o alcazaba y por el palacio real. A su vez, el núcleo principal del palacio está constituido por una zona oficial en torno al patio de Comares y otra residencial abierta al patio de los Leones. En el centro de este último aparece una fuente sobre figuras de leones con surtidores en sus bocas. El mismo tema del león se repite en la escultura de bronce de pequeño formato y en numerosos recipientes cerámicos (véase más abajo Artes decorativas). En Irán los últimos grandes constructores fueron los Safawíes, cuya contribución a la arquitectura civil incluye puentes, campos de polo y palacios con miradores de madera. En el palacio de Abbas I se construyó una galería de arte para albergar su colección de porcelanas chinas. Los caravasares fueron una contribución Selyúcida. Son lugares de descanso para los viajeros de las rutas de caravanas y cuentan con una sala de columnas o apadana y un patio para los animales. Otros edificios destacados de la arquitectura civil islámica fueron los baños públicos, bazares, jardines y ribats o guarniciones fronterizas, como los que se conservan en Túnez.
Tumbas y mausoleos: Las tumbas y los mausoleos, levantados como símbolos del poder de los gobernantes fallecidos, se convirtieron en los monumentos más importantes del islam después de las mezquitas y los palacios. Entre los ejemplos más destacados se halla la necrópolis de las afueras de El Cairo, que presenta tumbas cupuladas construidas por los mamelucos en el siglo XV. La necrópolis Sah-i-Zindeh (siglos XV y XVI) erigida por los Timuríes en Samarcanda, es un impresionante grupo de edificios de ladrillo cubiertos con esbeltas cúpulas sobre tambores, como la tumba de Tamerlán. En Irán, bajo la dominación mongola, se desarrolló un tipo característico de enterramiento cuyo ejemplo más brillante es el gran mausoleo de Sultaniyah (siglo XIV), cuya cúpula se eleva aún más por la inclusión de un tambor octogonal. En relación a este tipo, la obra más representativa del periodo mongol (o mogol) en la India es el famoso Taj Mahal, en Agra, un mausoleo construido en el siglo XVII por arquitectos iraníes.
Decoración arquitectónica: El estuco, el ladrillo y el azulejo se usaron como elementos decorativos en los edificios islámicos. Los Selyúcidas añadieron la cerámica vidriada (véase más abajo Cerámica). La superficie de los mihrabs, con sus bandas de inscripciones coránicas, se realizaron en estuco tallado o barro vidriado. Los paneles murales se adornaron con motivos decorativos de lacería geométrica sobre azulejos. En la arquitectura de los Timuríes y en la Córdoba califal, los mihrabs se recubrieron con teselas de mosaico de colores brillantes. Los turcos fueron destacados productores de cerámica. En el Irán Safawí, la mayor parte de los edificios públicos se decoraron con azulejos. La gama cromática incluyó el dorado y el verde, que se aplicaban mezclados en vez de por separado, como se hacía anteriormente.Las celosías de madera tallada, en ocasiones con incrustaciones de marfil, también proporcionaron un soporte para la decoración arquitectónica en el mundo islámico. Se emplearon en macsuras, mimbares, ventanas, pantallas y puertas. Los relieves de piedra y de mármol se encuentran en lugares tan distantes como Turquía, Egipto y España.Artes decorativasLa proscripción de la temática figurativa, contenida en los hadit, es similar a la iconoclasia desarrollada durante el periodo del Imperio bizantino.Estas prohibiciones o recomendaciones se seguían estrictamente en el caso de la arquitectura religiosa, como en el caso de las mezquitas, pero la arquitectura civil las transgredía en numerosas ocasiones, dependiendo en cualquier caso de la ortodoxia del gobernante de turno. En el palacio de Msatta (principios del siglo VIII) en el desierto sirio, se aprecia una clara distinción entre la decoración de las dependencias laicas y las religiosas. Los relieves situados en la zona de la mezquita son totalmente abstractos, mientras que los del resto del edificio presentan decoración figurativa zoomórfica. De todos modos, la representación de figuras humanas y animales se hace de forma convencional y con finalidad estrictamente decorativa. Por otro lado estas limitaciones supusieron un acicate para el desarrollo de un repertorio basado en diversas formas y motivos, como la epigrafía (inscripciones caligráficas), el ataurique o decoración vegetal estilizada (arabescos) y la decoración geométrica o de lacería.
Autor:
http://www.islamyal-andalus.org/junio07/images/geometria.jpg

http://www.arteguias.com/imagenes2/capitelesmezquita.jpg

http://enciclopedia.us.es/index.php/Arte_musulm%C3%A1n

http://www.arabespanol.org/andalus/arte.htm

El Islam

Nacimiento del Islam y expansión.

http://www.satrapa1.com/articulos/media/islam/islam.htm

Introducción

     La expansión islámica es un fenómeno muy complejo en el que no se deben tener encuentra una sola variable. El islam es ante todo una religión fundada por Mahoma a comienzos del siglo V. Las gentes a las que predicó Mahoma eran nómadas del desierto, de religión animista y politeístas.

http://www.mapsofwar.com/ind/history-of-religion.html

La Meca y Medina: la creación de la religión

     La Meca era una ciudad comercial dominada por la oligarquía mercantil. Era el lugar en el que vivía Mahoma y donde estaba la Kaaba.

     En el 622 la situación se hace insostenible para Mahoma y decide emigrar. Esta emigración se llamará la Hégira. En Medina se creó el primer centro de oración propio de la comunidad: la mezquita.

La creación del Estado islámico: la primera expansión

     Uno de los motivos que más influyó en la rápida difusión del islam fue la creación de un Estado musulmán.

     Tras la muerte de Mahoma se perfilaron para designar sucesor: califa. El primer califa fue Abú Bakr. Durante su gobierno el islam se extendió definitivamente por toda Arabia. El segundo califa fue OmarUmar en otras transcripciones (634-644), el auténtico creador del Estado islámico. Inició una campaña de conquista. Para administrar las regiones se crea la figura del diván.

     En los países que se rendían los propietarios conservaban sus posesiones, y los que se convertían pasaban a ser protegidos (dimídimmí en otras transcripciones). El poder político y militar de las provincias se entrega a un valí.

     En el 644 muere Omar y le sustituye el tercer califa: OtmánUtmán en otras transcripciones (644-656), de la familia Omeya. Bajo el califato de Otmán se terminó la organización del Estado y se fijó la redacción definitiva del Corán. Aparecieron las primeras disensiones entre los musulmanes árabes y los no árabes. Al frente de las provincias se puso a un emir que era gobernador, jefe del ejército y de la policía, y la máxima autoridad.

     En el 656 Alí es nombrado califa. Surge así la primera fitna, o ruptura, de los musulmanes los chiítas, partidarios de Alí; y los sunitas, partidarios de la sunasunna en otras transcipciones o tradición ortodoxa, encarnada en los Omeyas. El islam estaba dividido en tres gruFpos irreconciliables, junto con los jariyíes que aparecieron en Egipto.

Los Omeyas

     El oponente de Alí en la guerra civil fue Moavia familiar de Otmán y valí de Siria, el auténtico fundador de la dinastía omeya, ya que hace el califato hereditario.

     Moavia (661-680) reestructuró el Estado islámico para hacer de él un sistema aún más centralizado. Traslada el califato a Damasco en el 661 y crea la Sura, un consejo consultivo.

     Pero los conflictos internos no habían sido extinguidos. La oposición se reunió en torno a la familia de los Abasíes. En el 749 Abú-l-Abás al-SafáAbulabás Alsafá en el español tradicional se proclama califa en Jurasán.

Los Abasíes

     Los AbasíesO Abadíes son más unos líderes religiosos, imanes, que gobernantes. Los califas abasíes dejarán el gobierno en manos de sus visires. Esto provocó el desprestigio del califato y favoreció que aparecieran otros califas, como el fatimí en el norte de África (909), o el omeya de al-ÁndalusAlándalus en el español tradicional (929).

     A la muerte de al-MansurAlmanzor en el español tradicional se abre un periodo de luchas por el califato (809-813). Los mercenarios trucos acabaron dominado al califa, y a la institución califal, quitando y poniendo califas a su antojo. En 1299 Osmán I se hace con el poder y funda la dinastía de los Otomanos.

La expansión islámica

     Una de las características de la expansión musulmana es su rapidez, y su persistencia en los países ocupados. Los pueblos conquistados por los musulmanes no están obligados a la conversión, aunque deben pagar impuestos. El Estado islámico ofrece estabilidad política a la región y, en principio, una escasa islamización de las estructuras del poder.

     La estructura tribal de los beduinos y los bereberes, otro pueblo nómada islamizado, llevará a profundos conflictos sociales dentro del islam, a pesar de la umma. El Estado islámico se desintegrará en múltiples estados de carácter plenamente feudal, al igual que los reinos cristianos.

La conquista de Oriente

     La expansión fuera de Arabia comienza muy pronto, en el califato de Abú Bakr. En principio son simples razias dentro de un estado en descomposición, como era el Imperio persa.

     Las tribus islámicas que se instalaron en el valle del Tigris y el Éufrates verían como la población les facilitaba su labor ya que ellos ofrecían estabilidad política.

La conquista de Siria, Mesopotamia y Armenia

     Bizancio logra contener el avance de las tropas musulmanas, aunque pierde territorios. El Imperio se encuentra en graves dificultades económicas y en plena campaña para reconstruir el Imperio romano.

     La cultura islámica se urbaniza definitivamente, será la civilización urbana de la Edad Media.

Conquista del Occidente: Egipto y el norte de África

     La invasión de Egipto comienza en el 642. En Alejandría se crea la primera flota musulmana, en el 649, que expulsaría del Mediterráneo a los piratas y aseguraría la navegación por este mar.

     La conquista de Egipto planteó algunos problemas. A diferencia de los territorios conquistados hasta entonces, Egipto tenía una raza y una lengua diferente, y totalmente extraña para ellos. Con la a conquista del norte de África se crea el MagrebOccidente desvinculado de Damasco.

Las conquistas europeas: España, Francia e Italia

     La iniciativa de comenzar la conquista al otro lado del estrecho de Gibraltar no surge en Damasco, sino en el Magreb, por iniciativa del valí Muza y con apoyo de su jefe militar Tarif.

     La invasión de la península ibérica comienza en el 711. El reino visigodo se está descomponiendo. Los musulmanes no encuentran excesiva resistencia por parte de la población hispanovisigoda, ya que para ellos sólo significó un cambio de señor feudal. Muza y Tarif avanzan hasta las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. En el 722 (según la tradición en el 718) Pelayo detiene la incursión en Covadonga, al mismo tiempo que comienzan los problemas internos en al-ÁndalusAlándalus en el español tradicional. Los musulmanes comienzan a perder territorios al norte del Duero. Sin embargo, están plenamente asentados en la península, y las conquistas consolidas. En el año 756 Abderramán llega a al-Ándalus e independiza el territorio de los califas abasíes, creando un Estado unitario.

Las conquistas orientales

     El islam también se expande hacia el Oriente por el Asia central y la India. Allí domina el budismo y el zoroastrismo, y está bajo la influencia del Imperio chino. La cultura y la población asiática es totalmente diferente a la musulmana y ofrecieron una resistencia feroz a la invasión.

     El califato se traslada a Bagdad en el 762 y la unidad del islam se viene abajo, sin embargo, la religión se universaliza. Es entonces cuando se emprende la conquista de la India.

El fin del imperio

     Tras la revolución abasí, en el 750, se crean tres califatos y múltiples reinos de taifas. En 1258 la invasión mongola de Gengis-JanEn otras transcripciones Gengis-Khan o Gengis-Kan sacude el Imperio en el oriente. El imperio musulmán se ha desintegrado.

     Allí donde se instaló el islam la religión perdura, o al menos estuvo asentada durante muchos años. El espíritu del Imperio musulmán pasará a los turcos otomanos.

http://www.pastranec.net/historia/media/islamexp.htm

http://www.kalipedia.com/kalipediamedia/penrelcul/media/200707/18/relycult/20070718klpprcryc_24.Ees.SCO.png

 

clase de arte

clase de arte

El arte musulmán en España.

Antes de empezar el tema del arte musulman, conviene que tengas algunas imagenes.  

 http://video.google.es/videosearch?q=arte+musulman+site%3Avideo.google.com&so=0

alhambra:

http://www.poulsons.com/Alhambra.jpg

Mezquita de Córdoba

http://www.cyberspain.com/ciudades-patrimonio/fotos/gif/3mezq.jpg

Medina Azahara

http://www.andaluciaimagen.com/Medina-Azahara-Provincia-de-Cordoba-Andalucia-Espana_6064.jpg

Generalife

http://personal.telefonica.terra.es/web/galeriasb/europa/spain/alhambra-generalife.jpg

El Generalife es la villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes de Granada como lugar de descanso, situado en la ciudad andaluza de Granada, España. Fue concebida como villa rural, donde jardines ornamentales, huertos y arquitectura se integraban, en las cercanías de la Alhambra. El origen del nombre está discutido. Algunos abogan por Yannat al-Arif como Huerta del Arquitecto, aunque pudo significar El más excelso jardín. Ese huerto real era común en las cortes hispano-árabes. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Se construyó durante los siglos XII y XIV y fue transformado por Abu I-Walid Isma'il. Es de estilo árabe nazarí y está situado en el lado septentrional de la Alhambra.

Está formado un conjunto de edificaciones, patios y jardines, que lo convierten en uno de los mayores atractivos de la ciudad de Granada, y, junto con la Alhambra, en uno de los conjuntos arquitectónicos más destacables de la arquitectura civil mulsulmana.

El acceso se efectúa hoy día por los denominados Jardines Nuevos, fruto del saber hacer de Francisco Prieto Moreno, que a mediados del XX creó una concatenación de espacios abiertos formados por cipreses, que, por medio del arte topiario, figuran arquitecturas. Los espacios confinados reproducen modelos de patios de la Granada nazarí. La sabia combinación de los referentes históricos y la tradición granadina (suelos empedrados, el uso del agua, los exuberantes macizos florales...) hace de los Jardines Nuevos un lugar destacado, que muchos consideran ya inseparable de los palacios a los que anteceden. Últimamente gran parte de los jardines han sido destruidos para la construcción de un auditorio.

A continuación se accede a los patios del conjunto arquitectónico nazarí, que, al ser edificado en una ladera, y siguiendo una composición (paratas) que será la base de muchos cármenes granadinos, se escalona en estrechas franjas separadas por muros de contención. Así, los alarifes crearon una serie de espacios recoletos e íntimos, características comunes en la arquitectura musulmana, pero también volcados a las excepcionales vistas de la ciudad y la Alhambra.

http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Alhambra_Generalife_fountains.jpg