Principales obras del Islam en la Península Ibérica
El arte musulmán andalusí se desarolló según los cánones religiosos, las influencias orientales y la propia personalidad de los artistas anónimos de Al – Andalus, influencias muchas veces por tecnicas o motivos constructivos y decorativos pre-musulmanes.
El arte islámico encuentra en España su más perfecta evolución. Al –Andalus tuvo una gran capacidad de síntesis de las realizaciones concretas de este arte.
Los edificios mejor conservados son las mezquitas y los palacios. Los elementos arquitectónicos que fundamentalmente utilizaron para su construcción fueron:
• la columna
• el arco, preferentemente de herradura (de posible y discutido origen hispanovisigodo) que alcanzó una rica variedad (apuntado, lobulado …)
• la bóveda (de arista, nervada)
• la cúpula (gallonada), aunque los andalusíes prefirieron la cubierta de madera, con yeserías.
Aparte de los materiales nobles, como mármol y piedra, usaron la madera, el ladrillo y el yeso, lo que les permitió amplias aperturas y la sensación estetica de una arquitectura ágil, poco pesada. En los palacios supieron coordinar maravillosamente los espacios habitables con los espacios abiertos en forma de jardines, patios con estanques o fuentes, etc.
Los motivos decorativos de los edificios son casi exclusivamente geometricos (alicatado), vegetales (ataurique) o de escritura (cúfica) por cuanto el Corán prohibe las representaciones humanas.
Etapas del arte de Al – Andalus:
Hay tres grandes etapas con los edificios más representativos:
1. ETAPA CALIFAL con la Mezquita de Córdoba;
2. ETAPA TAIFA y ALMOHADE con Giralda (Sevilla), palacio de Ajafería (Zaragoza) y la Torre de Oro (Sevilla);
3. ETAPA GRANADINA con el Palacio de la Alhambra.
1. El Emirato de Córdoba, mientras estuvo sometido al Califa de Damasco (hasta el 755), se hallaba un proceso de consolidación y no ofrece para la historia del arte (islámico) interes alguno. Fue con ocasión de las luchas entre los ultimos Omeyas y los Abbasidas, cuando el único miembro de la familia Omeya que pudo escapar del exterminio, se instaló en España. Se inicia así lo que algunos historiadores han llamado “FICCIÓN CALIFAL”, pues Abd Al – Rahmán I, como musulmán, estaba sometido a la autoridad espiritual y politica del nuevo califa de Bagdad, pero de hecho actuó de forma independiente (Emirato Independiente 756 – 912)
La mezquita de Córdoba:
Con Abd Al – Rahman I (756 – 788) comienza una de las obras supremas de la arquitectura hispano – musulmana y de todo el arte islámico: la mezquita de Córdoba. Sus sucesores en el Emirato y desde el 912 en el Califato fueron ampliando su recinto, para dar cabida a una población cada vez más numerosa, mientras hacían construir sus lujosas residencias. Mezquitas y palacios serán los máximos exponentes del arte islámico cordobes, que aceptó desde el primer momento elementos hispanorromanos (aparejos romanos de soga y tizón); y sobre todo visigodos, especialmente el arco de herradura, ahora más cerrado y enmarcado con una moldura denominada alfiz.
En el año 786 Abd Al – Rahmán I ordenó la edificación de la mezquita se demolió la iglesia cristiana San Vicente, pero se aprovecharon varios tramos de muros y numerosas columnas visigóticas e incluso romanas.
En los primeros años de ocupación el recinto de la basílica de San Vicente la compartieron con los cristianos.
El interior de la mezquita estaba formado por una serie de arcadas con arcos de herradura y, para una mayor resistencia, se pusieron sobre estas arcadas otra serie de arcos circundados, todos construidos de piedra y ladrillo, dispuestos de manera alternante.
Para resolver el problema de la altura y la luminosidad, se sobrepusieron a las columnas unos pilares, desarrollándose así un bello entramado de arcos de herradura y de medio punto, de un efecto visual complejo y fascinante. Sus calidades decorativas se realizan mediante la alternancia de las dovelas (de colores rojo y blanco o bien de materiales, piedra y ladrillo, efecto cuyo antecedente era el acueducto romano de los Milagros de Merida). Las 120 de columnas de mármol de color oscuro dividen la mezquita en 11 naves perpendiculares a la gibla, que mira al sur en vez de hacerlo al Oriente (La Meca), orientación peculiar de las mezquitas hispano – musulmanas. Hay 11 naves transversales y 11 longitudinales. Los capiteles usados son de Corintio, románicos y, en parte, visigodos. El santuario (mihrab) al sur y el patio con la torre (assoma) al norte, completaban la primera parte de este templo de culto musulmán.
Abd Al – Rahmán II (833 – 848) amplió la longitud de las naves hacia el lado meridional mientras que en tiempos del emir Muhuammad I se construyó la puerta de San Esteban. Ya en epoca califal, a Abd Al – Rahmán III se debe la ampliación del patio y la erección del minarete (en la actualidad encerrado en la torre campanario del siglo XVI).
Abd Al – Rahmán III (961 – 969), en el año 961 hace un nuevo añadir, hacia el sur, perforando el muro y construyendo arcos de separación. El fue el promotor de la más importante de las reformas, por cuyo efecto alcanzó la mezquita sus más bellos y peculiares perfiles. No sólo fue ampliada la longitud de sus naves, sino que sobre todo se construyó el actual mihrab (o antesala) y la maxura con su extraordinaria cúpula (anticipo de realizaciones cristiano – góticas), decorado todo con mosaicos (vidriados) bizantinos de tema epigráfico (cúfica) y vegetal (ataurique). Capiteles y arcos son típicamente cordobeses (de aquella epoca). Se combinan ineditos arcos polilobulados, que se entrecruzan y superponen en el aire. Todas las columnas, 145 ahora, son de mármol, alternando rojo con azul, sin bases y con capiteles de Corintio y compozites (arq.) estilizados, con volutas lisas. Los arcos polilobulados aquí se encuentraban por primera vez en Europa. El problema de la luz se resolvió con una linterna que se hizo en la bóveda central, al principio de un nuevo añadir (hoy la cúpula de Villaviciosa) y otra al lado opuesto de la nave central (en frente del mihrab) y otras dos cerca de esta, siendo todas cubiertas por cúpulas de construcción típica árabe, es decir formadas por crucería de arcos paralelos, dos con dos, dejando siempre el centro libre (un espacio poligonal en su casquete).
“La decoración del santuario” – dice M. Bertraux, el conocido historiador del arte español – “es el resultado del esplendor del Oriente, en una epoca en que la Europa Cristiana se hallaba perdida en niebla …” o “ el Santuario de la Mezquita de Córdoba resulta ser un monumento sin par y es el único que, en una realidad sólida e intacta, nos da la visión del esplendor perdido de Bagdad.”
A fines del año 987 (todavia el siglo X), Al Mansur, respetando el plan inicial, aumentó el numero de naves, añadiendo en esta ocasión al lado oriental otras ocho, con lo que totalizan 19, lo que ocasionó la perdida de la posición central que tenía el mihrab. Fue la ampliación más importante: 2/3 de lo ya construido. Eso dió una capacidad superior a las 25 mil personas.
Para la simetría, frente a los arcos de separación de entre las partes anteriores, se pone una serie de columnas para consolidar el muro y para ornamentos y, en la fachada hacia el patio de las abluciones, se construyen los mismos arcos que en la primera estructura de la mezquita (la de Abd Al – Rahmán I). La relación entre esta construcción y las anteriores se hace por medio de los arcos de herradura, grandes y dobles y con la parte primitiva, mediante los arcos lobulados.
En líneas generales, las casi 800 columnas de esta grande mezquita, debido a la grande perspectiva diagonal, dan la impresión de un bosque sin fin; los arcos se suceden unos tras otros, hasta perderse de la vista, sin dejar verse los muros que cerran esta construcción.
Existe aquí una grande variedad de elementos decorativos, geometricos, vegetales o de escritura, que se puede observar entre las arquerías ciegas de herradura de la puerta de la mezquita, en la cúpula de la antesala del mihrab o en los tejidos existentes.
Muy cerca de Córdoba, a Medina (Azahrah) se encontraba la residencia de los soberanos árabes, palacio y ciudad de “Las mil y una noches”, construido por Abd Al – Rahmán II. Las últimas excavaciones han descubierto ornamentos y decoraciones de una riqueza y variedad que superan todo lo que, hasta hoy, la mente humana hubiera podido crear.
La mezquita cordobesa marcó su impacto en la mezquita de Kairuán (Túnez) construida a partir del año 836, y en la de Ibn Tulun(Egipto).
http://es.youtube.com/watch?v=u2Np9RaUMoQ
Otros edificios de la epoca califal cordobesa:
Los califas cordobeses se hicieron construir lujosas residencias que nos permiten valorar los logros de la arquitectura civil hispano – musulmana. Los restos más destacados pertenecen al Palacio de Medina Azzahara, próximo a Córdoba, mandado construir por Abd Al – Rahmán III para la favorita de ese nombre y que según las crónicas coetáneas encerraba una deslumbrante riqueza. Las excavaciones confirman esa descripción .
La afiligranada decoración a trepano (de los capiteles y basas) y con bellísimos elementos vegetales es muestra de la deslumbrante belleza de este suntuoso palacio.
De la epoca final del califato es la interesante mezquita toledana de Bab –
el – Mardum, desde el siglo XII iglesia cristiana con el nombre de El Crito de la Luz. Sobre una planta cuadrada se acoplan unas bóvedas de crucería de estirpe cordobesa. Esta mezquita toledana esta construida enteramente de ladrillo y tiene mucha influencia bizantina. En interior, cuatro columnas que parecen visigodas y arcos de herradura, con nueve cuadrados, con bóvedas de nervios, exceptuando la cúpula central que es octogonal determinadas de arcos a medio punto (en las esquinas del cuadrado).
2. El arte en el período de los REINOS DE TAIFAS:
A la muerte de Al – Mansur el Califato quedó desintegrado y la unidad política anterior es sustituida por la fragmentación que representan los diversos reinos de Taifas que sin cortar con el poder económico que había detentado el Califato, pretenden sin embargo seguir sus fastuosos gustos artísticos. Con materiales pobres se aspira a aparentar una riqueza decorativa externa, ya no era posible la generación de nuevos y vigorosos resultados arquitectónicos. La complicación de los arcos alza un grado de paroxismo barroco. La Aljafería de Zaragoza es buena prueba de la inusitada complicación de elementos (fondos de atauriques sobre los que se dibujan arcos de los trazados más complejos y mistificados). Este Palacio partenecia a la familia Beni – Hud. Hoy día, en parte arruinado y reconstruido, sigue guardando hermosos ornamentos y atauriques. A la epoca de los Taifas partenecen otros edificios de interes, tales como los Alcazabas de Málaga, Almería y Granada, todas ellas adecuadas a su función de fortalezas que albergaban la vivienda del gobernador y acuartelamiento de las guarniciones. Una pieza de particular interes son las salas destinadas a baños como el Bañuelo del recinto granadino o los baños de Baza y Palma de Mallorca. El Bañuelo de Granada (de 1060) son los baños árabes públicos.
ALMORÁVIDES Y ALMOHADES:
El arte de los almorávides:
La rivalidad entre los distintos reyezuelos taifas propició la presencia en Al – Andalus de los almorávides, pueblo bereber que dominaba el Magreb. Su poderío militar logró construir en extenso reino al incorporar las tierras del sur de la Península Iberica, que permanencieron ocupadas por ellos de 1075 a 1146. Desde el punto de vista religioso, pretendieron una reforma basada en una interpretación mas ortodoxa de la fe musulmana.
Aunque la invación almorávide supuso un corte en la evolución cultural protagonizada por la monarquía cordobesa sin embargo permitió la entrada de algunos rasgos estilísticos de notable transcendencia:
los mocárabes, aunque habían sido utilizados con anterioridad, son un característico elemento decorativo del gusto almorávide y se dispone de modo de estalactitas que bajan de la bóveda y suelen presentar forma de lazo o prisma;
el arco usado es el de cortina formado por dos porciones de circunferencia con centros exteriores y que se cruzan en la clave formando ángulo;
el alfiz (moldura) suele cortar el arco por sus lados;
las bóvedas presentan nervaduras cada vez más finas;
los pilares van sustituyendo progresivamente a las columnas;
Los constructores almorávides logran su obra más conseguida en la Mezquita de Tremecen (Argelia) digna continuación de le herencia cordobesa. Se corona con una bóveda cuyos nervios, según costumbre musulmana, no se cruzan en el centro y cuyos plementos se hallan perforados dando lugar a una hermosa y fantástica bóveda calada. Además deben citarse las mezquitas de Fez y Marraquex, ambas en Marruecos.
En España se reconocen como almorávides las ruinas del castillejo de Monteagudo (Murcia), nuevo tipo de residencia en el que cobran especial relieve los jardines, fuentes y estanques.
Realizaciones artisticos de los almohades:
El dominio almohade reconstruyó de nuevo la unidad y difundió un exigente ideal religioso que tuvo repercusiones en el arte. Como en el caso almorávide, la superioridad cultural cordobesa se tradujo en un importante influjo en las realizaciones almohades. Caracteriza a este arte el uso de una abundante decoración que llega a enmascarar el nítido esquema constructivo empleado. Los paños de sebka y sus peculiares redes de rombos cubren los espacios lisos, mientras que los vanos encerrados entre los arcos se ven complicados con elementos colgantes que arrebatan a aquellos su misión constructiva. El uso de la cerámica vidriada, los mocárabes el arco de herradura apuntado así como la preferencia del pilar cuadrado sobre la columna, son diversos rasgos que los almohades conservan de sus predecesores almorávides.
Como monumentos más representativos deben señalarse las Mezquitas de Kutubiya( Marraquex) obra de fines del XII, la de Hassan(Rabat) y en España la de Sevilla, ciudad que fue dotada de un gran mezquita de la que tan sólo quedan el minarete – la Giralda – terminada en la última decada del siglo XII y algunos arcos del llamado Patio de los Naranjos. Hoy día, la torre Giralda está ligada a la catedral. Está enteramente construida de ladrillo y fue empezada en 1171, al lado de la mezquita. Su arquitecto se llamaba Ahmed Ben – Basso, seguido por Ali de Gomara, que la terminó en 1197. Giralda es una torre cuadrada con dos partes: la de abajo, la más grande y original con hermosas ventanas y ornamentos, y la de arriba que fue añadida en el año 1568, en el estilo de Renacimiento. En el interior, una barandilla conduce hacia la punta de la torre. Otro minarete árabe de Sevilla está ligado a la iglesia de San Marcos.
Otro género de edificios almohades que deben considerarse son los fortificaciones. Frecuentemente se organizaban dobles murallas, llamándose barbacana la situada al exterior, y en la que se intercalaban algunas torres avanzadas con el objeto de vigilar lugares estrategicos tales como puentes o puertas de acceso; estas torres podían colocarse incluso con independencia de la línea amurallada y se llamaban albarranas, de las que es ejemplo bellísimo la sevillana Torre de Oro (1220). Fue la última construcción árabe en Sevilla (llamada “Bordh – ed – Deheb”).
El Alcázar de Sevilla, residencia del Imperio Almohade, ha sido reconstruido por el rey Pedro el Cruel. Quedó de aquella época el “patio del yeso”, rectangular y con un pórtico con arcos lobulados. Cada lado tiene un arco central grande y tres laterales menores; se parecen a los de Giralda. Un otro patio, el de Banderas, tiene un cuarto cubierto con una bóveda de nervios en crucería, que forma un polígono estrellado. Sobre el centro que queda libre se alza una pequeña cúpula mocárabe, entre las primeras en la arquitectura española.
Otras construcciones árabes son (en España):
• el castillo de Alcazaba, de Almería
• el Alcázar de Badajoz, con su torre octogonal, parecida a la Torre de Oro
• el Alcázar de Monteagudo (Murcia) – de la primera mitad del siglo XII; hoy arruinado
• el castillo de Alcalá de Guadaira
En Toledo, de la epoca almohade, es Santa María la Blanca, sinagoga construida, según un epígrafo, por Rabi Iosef – Aben – Iosef , el hijo de Sosan y el ministre del rey Alfonso VIII. Ha sido terminada antes de 1200. El plano está dividido en 5 naves por medio de arcos de herradura, sostenidas por pilares octogonales de dovela. Los más interesantes son los capiteles cincelados.
3. EL ARTE NAZARI:
Principales características:
La severa derrota almohade en las Navas de Tolosa (1212) evidenció el empuje incontestable de los reinos cristianos y resquebrajó el poder musulmán, dividiendolo en nuevos reinos Taifas, de los que el de los nazaríes de Granada a partir de 1238 fue el más rico y poderoso. En sus dominios surgieron algunas de las obras artisticas más sobresaliendes del arte islámico, que constituyen a su vez las últimas muestras del magnífico arte hispano - musulmán. Es común a los edificios nazaríes la sobriedad de los exteriores mientras una profusa decoración ornamenta los interiores, se emplean materiales pobres, la mampostería y el tapial; es excepción el arco de herradura, sustituido por el arco peraltado de silueta acompanada, y el resto de formas mixtilíneas revelan la función puramente ornamental de los arcos granadinos; las columnas presentan fuste cilíndrico; los socorridos capiteles corintios son sustituidos por modelos llenos de originalidad, con dos cuerpos, uno cilíndrico con decoración de cintas y otro sobrepuesto, de forma cúbica y frecuente incorporación de mocárabes; la cerámica de tipo alicatado recubre las partes bajas o zócalos de las estancias, siendo más tarde utilizado generosamente el azulajo; aportación de intenso efecto decorativo es el empleo de bóvedas de mocárabes.
La Alhambra y otros monumentos:
A la largo del siglo XIV fueron construidas las edificaciones de más alto interes que constituyen el conjunto de la Alhambra, palacio y fortaleza que consigue una peculiar asimilación al paisaje circundante. Consta de un sinfín de variadas dependencias, unas destinadas a funciones militares (Alcazaba, torres, murallas, etc.), otras a habitación de un sinnúmero de servidores, sobre todo residencia del soberano y haren familiar (Sala de las Dos Hermanas, Mirador de Lindaraja, Torre de la Cautiva); otros espacios son zonas de carácter público y oficial (Sala de audiencias). Todo este rico complejo es fruto de la labor constructiva de varios reyes granadinos. El palacio o Cuarto de Comares se debió a Yúsuf I (1334 – 1354) y son piezas magistrales el Salón del Trono y el Patio de los Arrayanes; El Cuarto de los Leones corresponde a Mohamed V (1354 – 1391) y en el sobresalen la Sala de Abencerrajes con su incomparable bóveda de mocárabes, la Sala de las Dos Hermanas y los Jardines de El Portal.
Los monarcas granadinos poseían una residencia veraniega situada en frente de la Alhambra. Es el recinto llamado Generalife, en el que los jardines, estanques y huertas alcanzan su máximo y esplendoroso desarollo. Por último es necesario agregar algunos otros ejemplos de arte nazarí, tales como algunas partes de la Mezquita del Albaicín o el cuarto real de Santo Domingo, que era una torre del recinto defensivo, ambos en Granada, así como la Mezquita de Ronda(Málaga). Tambien debe anotarse que el influjo artístico granadino se hizo presente en diferentes mezquitas y madrazas del Norte de África, prolongando su inegalable huella incluso hasta el siglo XVI. Tal es el caso de la Mezquita de los Kairuaníes (Fez) que sigue muy de cerca el granadino Patio de los Leones.
El arte nazarí no tiene la solidez estructural, funcional del califal, ni tampoco del almohade, pero les supera en delicateza y fantasía ornamental. Además, este arte ejerció definitiva influencia en el arte mudejar hispano.
3. ESCULTURA:
Los árabes no conocían la escultura, pero sabían decorar con ornamentos en relieve plano o pintado. Además, al lado de los elementos geometricos, usaban sus ornamentos llamados “arabescos”: hojas de helecho u otras plantas, que, cada vez más estilizadas, se cruzaban en todas partes y cubrían las partes del dibujo geometrico. A estos se añade la escritura árabe combinada, que resulta ser ornamento.
Usan muchos colores, como blanco, azul y rojo, que dan un arte decorativo armonioso y maravilloso.
PERVIVENCIA DEL ARTE:
La influencia del arte musulmán andalusí pervivió a traves del arte mozárabe, que al trasladarse a los reinos cristianos del norte influyó en los orígenes del románico y en el mudejar, arte de hábiles albañiles musulmanes que trabajaron hasta el siglo XVI en la España cristiana.
http://clio.rediris.es/fichas/arteislam/islam1.htm
http://cvc.cervantes.es/actcult/mezquita_cordoba/indice.htm
http://www.viva-spain.com/images/alhambra_granada.jpg
http://personal.telefonica.terra.es/web/galeriasb/europa/spain/sevilla_giralda.jpg
